Entre el sistema de drenaje profundo (grava) y la superficie de juego (tierra batida) se encuentra una pieza clave y desconocida para la gran mayoría de los aficionados: la pastilla (también conocida en el sector como capa de subbase o mortero de árido). La pastilla es una capa intermedia compactada —generalmente de unos 10 centimetros y que se queda en unos 5-6 centímetros de espesor despues de compactar— situada justo encima de las capas de grava o drenaje y por debajo del polvo de ladrillo final.
A diferencia de la tierra suelta de la superficie, la pastilla se compacta hasta formar una superficie firme, uniforme y semi-impermeable. Sus funciones son:
- Soporte estructural y estabilidad: Distribuye el peso de los jugadores de manera uniforme para evitar que la pista se hunda o deforme con los impactos.
- Gestión y retención de la humedad: Funciona como un regulador hídrico. Retiene la cantidad justa de agua para que la pista no se seque en exceso durante los partidos, permitiendo que la arcilla superior mantenga su cohesión.
- Garantía del bote y deslizamiento: Es la responsable directa de que la pelota bote con la altura y velocidad esperadas, y de que los tenistas puedan deslizarse de forma fluida y segura.
Aunque no está a la vista, la salud de la pastilla determina la vida útil de toda la pista de tenis. Si la pastilla se deteriora, la pista perderá el drenaje y se volvera dura, resbaladiza y peligrosa, ya que el jugador no puede frenar ni deslizarse con control.
Los cuidados esenciales son:
- Evitar la compactación excesiva (escarificado): Con el pisoteo continuo, la pastilla puede volverse totalmente impermeable (asfixiada). La pastilla debe mantener cierta permeabilidad. Si se compacta en exceso, el agua ya no puede infiltrarse (produciendose el sellado o «la cristalización»). Periódicamente, es necesario realizar labores de descompactación o escarificado suave para permitir que el agua y el aire respiren entre las capas.
- Renovación en profundidad: Cada cierto número de años (dependiendo del uso intensivo y las condiciones climáticas), las pistas de tierra batida requieren un proceso de rehabilitación integral que incluye levantar la superficie superior para reparar, nivelar y recompactar la capa de pastilla dañada.
En Francia, donde se invento la construccion de la pista de tenis en capas, antiguamente se utilizaba para la capa de dreneja un material que era un residuo industrial llamado mâchefer (escoria o cisco de carbón en español; clinker, coal residue en ingles). En 1911, el paisajista e ingeniero Charles Bouhana mezcló la piedra caliza de la zona de Oise de donde habia nacido con mâchefer y tierra batida para inventar la «terre battue à la française, estructura que se inauguró en el estadio Roland-Garros en 1928. Hoy en dia la capa de subbase se sigue llamando mâchefer en Francia aunque el material es diferente. El mâchefer tradicional se refiere a los residuos sólidos e inquemados que quedaban tras la combustión del carbón en las calderas industriales, las locomotoras de vapor y las calefacciones urbanas durante los siglos XIX y XX. Cuando las ciudades y las industrias se llenaron de carbón, este subproducto sobrante se acumulaba por millones de toneladas. Los constructores franceses de pistas de tenis descubrieron que, al triturarlo y compactarlo, el mâchefer creaba una base semi-impermeable fabulosa, ligera, muy barata y con excelentes propiedades de drenaje. Aunque el mâchefer tradicional sigue presente en las pistas históricas de Francia (y se sigue manteniendo en las reparaciones de Roland Garros por pura tradición), hoy en día su uso está mucho más regulado o sustituido. Debido a la presencia de ciertos metales pesados o residuos contaminantes propios de la combustión del carbón antiguo, las normativas medioambientales modernas han llevado a que, en la construcción de nuevas pistas, se prefieran alternativas inertes como la puzolana volcánica, la escoria de alto horno tratada o áridos calcáreos puros (muy similares a la pastilla española).
En Francia, en las pistas de Roland Garros, debajo de la tierra batida, el «famoso ‘rougisol» , hay una capa llamada el craon (o craoun), un polvo de piedra caliza pura de canteras locales (de la región de Oise, en concreto de Saint Maximin). En nombre proviene de la comuna de Craon en Mayenne donde habia una familia nobiliaria, la Maison de Craon. El nombre se extendió para designar un tipo de roca caliza fina y blanda reducida al polvo que se utilizaba en la cultura de setas y como aglutinante de mortero.
En el lenguaje de la construcción en España, una pastilla se refiere tradicionalmente a una pieza compacta y de gran consistencia. En la construcción de firmes deportivos (suelos estabilizados), heredada de las técnicas de carreteras y caminos rurales, el proceso de estabilización del suelo con arcillas rojas y zahorras requiere alcanzar una densidad óptima mediante riego y compactación con rodillo pesado. En el argot de los pavimentadores, referirse a «hacer la pastilla» o «dejar la pastilla lista» describe precisamente esa fase crítica de ejecución en la que el cuerpo de base queda perfectamente nivelado, sellado y listo para recibir las capas de acabado fino (el polvo de ladrillo de granulometría fina). La elaboración y composición de la pastilla en España responde directamente a la geografía y a los materiales disponibles en el entorno de las canteras locales. A diferencia de Francia, donde el mâchefer industrial marcó una época, en España la pastilla se sustenta en la geología de la piedra caliza y la arcilla natural. La materia prima procede principalmente de canteras de roca caliza sedimentaria y formaciones arcillosas locales. La Comunidad Valenciana y la Región de Murcia albergan importantes canteras de piedra caliza blanca y de formaciones arcillosas idóneas. Históricamente, Valencia se ha consolidado como un centro de la construcción de pistas de tenis y la fabricación de materiales de tierra batida. De hecho existe un intercambio entre Francia y España, hay constructores que prefieren el craon de oise para pistas de tenis de España, como en el caso de las pistas del Open de Madrid, y existen pistas de tenis en Francia construidas con tierra batida importada desde Valencia. Cataluña y la zona Centro (Madrid/Castilla) también cuentan con canteras de áridos triturados de alta pureza cálcica que, combinados con arcillas locales de baja plasticidad, permiten crear subbases muy estables. Cuando el terreno se seca y fragua tras la compactación, forma un estrato intermedio de alta cohesión que aísla la superficie de la pista de la dinamica del terreno natural.
El proceso de producción consiste en extraer la piedra caliza, someterla a trituración y molienda industrial para obtener una granulometría muy fina (generalmente polvo o árido triturado de 0 a 2 mm o 0 a 4 mm), la cual se mezcla posteriormente en proporciones técnicas con arcilla seleccionada. Las empresas mas importantes especializadas en pavimentos deportivos y canteras de áridos técnicos son Sport F. Megías (Genovés, Valencia) y Celabasa (Carlet, Valencia).